Hoy me siento feliz. Miro atrás, y han pasado casi dos meses desde que L. y yo llegamos aquí. La vida es muy buena con nosotros. Tenemos una casa para los dos, donde los dos estamos construyendo una - nuestra- vida. Muchas veces me pregunto del por qué llegué acá. Y encuentro la respuesta en él. En su amor, en los sueños juntos. Y estoy feliz.
Esta ciudad me gusta. Me gusta subir al tren y ver tantas caras, todas diferentes ellas. Me gusta ir por la calle y tratar de adivirnar que idioma están hablando los que van a mi lado. Me gusta sentime diferente, pero al mismo tiempo compartir una historia con las millones de personas que han escogido a Sydney como su hogar. Ser inmigrante. Migrar, moverse, cambiar.
17/08/2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Mi linda carito... qué bonito... qué bonito leerte y leer cómo vives y sientes y cambias en australia. Me emocioné leyendo este post... es sincero y es humano, en la sencillez de la vida que se vive honestamente.
Gracias por compartirlo conmigo. Sabes que te quiero mucho y te recuerdo y te acompaño. Miles de besos para ti y un abrazo enorme a L.
Publicar un comentario