Con tan solo dos meses viviendo en Sydney soy conciente de dos cambios importantes en mi vida. No tan evidentes, pero fundamentales. Primero, tengo tiempo para mi. Tengo tiempo hasta para perder. Claro, influye que aún no estoy trabajando. Pero como si lo estuviera. Hago un curso de tiempo completo y, me ponen tareas. Eso me pone a pensar que en el caso en que estuviera trabajando, digamos, tendría casi casi el mismo "tiempo libre" - contando las horas pues - que tengo ahora. Es decir, son las 5 de la tarde y tengo 5, 6 horas más del día para mi! Miro atrás, y eso es algo que siempre quize tener: tiempo.
Segundo, espacio. Tengo una sensación extraña, pero siento que puedo abrir los brazos laargo. Tal vez es por que vivo ahora en un país - isla. Sin embargo, Sydney es de las tipicas ciudades metropoli, edificios, carros, gente, everywhhere. Pero la diferencia, creo, es que el mar está ahi, al lado, a mi alcance. Y eso me da una feliz sensación de libertad. También hay parques, muchos parques. Al final de mi calle hay uno. Al otro final, camino dos cuadras y hay otro, grande.
Me gusta Sydney, me gusta.
4/09/2008
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